José Ignacio Vega, Turismo I+D+i

Hoy día, más que nunca, la palabra sostenibilidad, sostenible, equitativo, ecológico, sustentable, etc., está presente en buena parte de nuestras vidas. Tanto es así que, la 1ª economía mundial, el turismo, también quiere abanderar con la sostenibilidad su crecimiento.

Sin embargo, la sostenibilidad en turismo se ha venido y se viene estudiando, investigando y desarrollando desde dos, de las tres relaciones superpuestas del Venn básico del informe Brudlandt: estas son, la medioambiental y la social, en ese orden de importancia. Las razones son varias. Primeramente, porque los “expertos” en sostenibilidad han implantado sistemas, desarrollado cursos, planificados proyectos y dirigido estudios e informes técnicos desde su formación específica, es decir, desde la medioambiental (Biólogos, geógrafos, ingenieros forestales, medioambientalistas, etc.) y no desde la turística, obviando la sostenibilidad de la que hoy voy a hablar. Otra razón, más confusa pero real, es la costumbre en España , de que el turismo, por su misma esencia social y horizontal, no debe, no puede ser un sector económico fuerte, y por ello, siempre se ha tenido a esta variable económica apartada. No habría que olvidar sobre todo que, durante decenas de años, la conservación y la referencia en sostenibilidad, se ha desarrollado desde ONG, s y/o asociaciones que al auto considerarse “ sin ánimo de lucro”, han obviado por definición los diferentes aspectos de la sostenibilidad económica, provocando por ignorancia, la fragilidad de muchos proyectos ecoturísticos que ya han pasado a la historia.

Evidentemente, estas razones han hecho muchísimo daño al turismo y más aún, al crecimiento del Ecoturismo en España. Se han tenido en cuenta la gestión de los residuos, el consumo de energía, la venta y promoción de productos locales, la protección de las especies, la colaboración público – privada con los espacios protegidos donde se implantaban y cien cosas más, pero muy poco , aún hoy, la sostenibilidad económica y por ende la rentabilidad de las empresas así como su permanencia en el tiempo. Hablar de permanencia en el tiempo de las empresas, es hablar como todo el mundo sabe de fijación de población, creación de empleo, innovación y crecimiento de las empresas locales, restructuración de los sectores primarios, etc. Y aún hoy, el ecoturismo en España que sigue creciendo,- especialmente por la CETS como icono de este segmento-, descuida totalmente esta tercera relación superpuesta de Brudlandt.

La economía se puede resumir en tres principios básicos: escasez, eficiencia y soberanía. Estos principios no fueron creados por los economistas, sino que son principios básicos del comportamiento humano y su necesidad más antropológica. Sin embargo, ¿Qué relación aplicada tienen estos conceptos sobre el turismo y como afectan? ¿Cómo podemos relacionarlos, y entenderlos, para poder planificar nuestro negocio turístico? Y sobre todo, ¿En qué medida, estos conceptos, son aplicables a un proyecto de Ecoturismo, por muy complejo o amplio que sea?

 

 ESCASEZ

La escasez es un principio esencial de la sostenibilidad económica. Las cosas tienen valor económico sólo si son escasas. El valor económico es diferente del valor intrínseco, ya que el valor intrínseco está determinado por la necesidad, mientras que el valor económico está determinado por la escasez. En este sentido, la escasez tiene una relación directa con la singularidad, de forma que, la creación de un producto único, genuino, inimitable, o al menos, difícilmente inimitable por nuestros competidores hacen la economía de un proyecto turístico sostenible.Hoy más que nunca, una de las claves para la recesión del turismo de interior es la creación de productos innovadores. Luchar contra la caída del consumo de forma directa es cuanto menos, una pérdida de tiempo. Las joyas de alta gama, por ejemplo, la mayoría de las veces, son de alta gama y tienen un alto precio por las pocas personas que tienen acceso a comprarlas; y al revés. Algo cuanto menos escaso, tiene menos valor económico: es la Ley de los rendimientos decrecientes y las Leyes de la Oferta y la Demanda que son reflejos de nuestro comportamiento como humanos.

Por lo tanto, la sostenibilidad económica en turismo, debe tener como prioritario la creación de un producto altamente competitivo de forma que no le afecten estas leyes como, en cierto modo, ha pasado con el turismo rural español.

EFICIENCIA

Este concepto también es esencial para la vertiente económica. La eficiencia económica se refiere al valor económico en relación con el coste económico. Cuanto mayor sea el valor en relación con los costos, mayor será la eficiencia. En muchos proyectos se ha hablado siempre de ingresos y gastos, como variables a contabilizar. Yo personalmente, determino en la viabilidad turística de un proyecto lo que denomino, “precio óptimo”, producto de una tercera variable: la percepción del mercado y el entorno competitivo. De esa forma, no siempre el mejor producto es el más barato de producir, o el más rentable, pues un precio bajo puede no ser apreciado por el mercado y por su escasez. En la mayoría de los casos, y por proporcionalidad, un producto o servicio turístico, escaso, único, debe tener un precio óptimo, que no corresponde necesariamente al más barato. Nuestro “precio óptimo” puede e incluso, ser una barrera para nuestra competencia y permitir la supervivencia del proyecto, producto, servicio o empresa.

SOBERANIA

La Soberanía o libertad para elegir es el principal concepto de la sostenibilidad económica. Este tercer concepto, está también íntimamente relacionado con los dos anteriores, pues permite variar estratégicamente al promotor o al creador del producto, servicio o proyecto turístico el precio final, por ejemplo, determinando así la escasez y eficiencia del mismo. Habitualmente, esta soberanía no es real del todo, pues las empresas dependen en precio de otras variables, y en todo caso, se les asesora de ser un referente a la baja en cuanto al mercado, para parecer así más “sostenible” restringiendo su soberanía, y por defecto, las anteriores relaciones, lo que afecta directamente a su supervi vencia.

Comienza a participar en empresas turísticas
“…una desgracia que un territorio, un destino turístico, salte a las noticias por unos kilos de hierro sideral y por pertenecer 28 años a un parque nacional no”

FEEDBACK